Creo que a veces la vida te da experiencias que uno no
espera y que resultan quizás las más maravillosas.
Tanto mi esposo como yo esperábamos tener la casa
llena de niñas antes que niños y sin embargo, hace
más de 4 años nos llegó nuestro tercer hijo hombre y
sin duda ha sido lo mejor que nos ha pasado. Sin
embargo, queríamos un miembro más en la familia y no
podemos negar que teníamos ilusión de intentar una
vez más tener una niña. No teníamos ningún interés
de ir en contra de la naturaleza pero queríamos
intentar cualquier método natural que nos permitiese
aumentar las posibilidades de concebir una niña. Es
así que iniciamos nuestra búsqueda por iniciativas
de este tipo tanto en nuestro país como en otros
lugares del mundo y en poco tiempo llegamos al
Instituto Abif y específicamente al consultorio de
la Dra. Adriana Baretta. Sin duda que al principio
teníamos un poco de escepticismo pues no habíamos
escuchado mucho de los estudios base y nos costaba
creer que la alimentación tendría tanta importancia
al momento de concepción de un bebe en especial en
relación al sexo.
Al conocer los detalles del
tratamiento que debía seguir creo que me había
mentalizado tanto con la idea de hacer lo que estaba
dentro de mis posibilidades para lograr concebir una
niña que me pareció algo fácil y sencillo de
cumplir, pero la verdad es que no fue tan así. Uno
debe saber que es bastante sacrificado en especial
cuando te das cuenta que toda tu alimentación está
propensa al sexo opuesto que buscas con lo cual el
cambio de la dieta es absolutamente radical y brusco
e implica mucho apoyo familiar pues se generan todo
tipo de limitaciones diarias que no hace fácil el
cumplimiento del tratamiento. Si bien tenía el apoyo
completo de mi familia y amigos yo sabía en el fondo
que no creían mucho en lo que estaba haciendo y
pensaban que no resultaría. En realidad no me
importaba porque mi meta más importante era tener un
hijo sano y la posibilidad que me ofrecía Abif era
simplemente hacer todo lo posible naturalmente para
escoger el sexo pero si no resultaba nunca sería una
desilusión.
Una vez dentro del tratamiento me
di cuenta de la realidad y si bien alguna vez pensé
en no continuar resulta que soy una persona bastante
obstinada y persistente así que decidí que no podía
dejar algo así a medias y que me venciera. Es más la
verdad es que por el lado de la dieta basta con
disciplina y paciencia pero la parte de seguimiento
del ciclo e interpretación del mismo es algo que no
estaba segura que iba a poder lograr. Sin embargo,
es ahí sobretodo que resulta importante el
seguimiento y tutoría de la Dra. Adriana porque la
transmisión de seguridad ayuda mucho a que confíes
en ti misma y sigas hacia adelante de acuerdo a lo
que te han enseñado.
Creo que me ayudó mucho que salí
embarazada en el primer intento inclusive pensando
que no sería así porque mi fecha de ovulación aún
estaba lejos, no sé cuánto tiempo más podría haber
esperado a seguir intentando manteniendo la dieta y
el seguimiento cercano de mi ciclo. Ahora ya tengo
más de 4 meses de embarazo y nos han confirmado que
además que se ve muy sano esperamos una niña para
diciembre. No podemos negar que la noticia nos ha
sorprendido y alegrado muchísimo pero además nos ha
puesto nerviosos por esta nueva experiencia que
estamos iniciando.
No nos queda más que agradecer
inmensamente a la Dra. Adriana y a todo su equipo
por darnos esta posibilidad y permitirnos tener esta
gran experiencia.