Elegir
el sexo de un bebé hoy es una realidad concreta:
el Método Baretta lo ha demostrado
con un método completamente natural con más
de un 98% de eficacia.
Pero en este proceso
no interviene sólo la ciencia, sino también
la conciencia.
La predeterminación
materna del sexo es una realidad biológica irrefutable,
que desvirtúa la teoría del azar en la concepción, y cuyos
fundamentos no están necesariamente relacionados con el
éxito o fracaso al poner en práctica el método a futuro.
La puesta en práctica a futuro requiere del reconocimiento
previo de que nadie tiene el 100% de control
sobre el fascinante mundo del cuerpo humano.
El éxito del
Método Baretta depende en gran medida, eso
sí, del aprendizaje metodico y científicamente
controlado durante varios meses con cada mujer, y de la
aplicacion personalizada y consistente en el ciclo de intento. Tanto es así,
que profesionalmente estamos en condiciones de GARANTIZAR
los resultados de esta aplicacion consistente, de acuerdo a
los porcentajes de éxito enunciados.
El Método Baretta
El libro editado en España en
el 2006, “¿Niño
o niña? Ya puedes elegir” ha sido una
herramienta sumamente valiosa para la interpretación
y difusión de las investigaciones de la Dra.
Adriana Baretta, llevadas adelante durante quince
años con rigurosidad científica.
El Método Baretta, resultado de dichas investigaciones,
es un método científico que consta del necesario
diagnóstico, controles, instrucción personal
y plan alimentario aplicados de manera metódica y
profesional. Cada mujer tiene su propia fisiología,
su propio patrón de moco y su propio patrón
alimentario, y por lo tanto requiere de atención individual.
La Dra. Adriana Baretta es muy
reiterativa en advertir que poder elegir el sexo de un hijo,
sin ser el anhelo principal a la hora de buscar un bebe,
es un tema muy importante, y solamente el seguimiento
personal/profesional garantiza mayores posibilidades de éxito.
Vease informacion imparcial
en la pagina del Metodo Baretta en
Wikipedia.
Así y todo también debemos considerar
que, aunque pongamos todo de nuestro esfuerzo para acondicionar
el organismo a fin de seleccionar el sexo de un bebé, el
cuerpo humano es finalmente un misterio fascinante de cuyo
funcionamiento ningún científico puede asegurar tener el
100% de control. Esto nos lleva a reconocer y aceptar que "no somos Dios",
y que es El Quien finalmente lleva los hilos de nuestra historia.
Por esa razón, es muy importante tomar conciencia que, como
en todos los órdenes de la vida, el éxito no siempre es solamente
consecuencia directa de nuestros méritos o esfuerzos.
Sin embargo, una mujer que favorece historicamente a varon
por su dieta, muy
seguramente seguira favoreciendo varones si no hace nada para
modificar esto. Y viceversa. Por lo cual, parte de un cero por
ciento a favor del sexo contrario. Y los resultados son
asombrosos: nueve de cada
diez embarazadas en ABIF, con el aprendizaje
metodico y la aplicación consistente, mediante el seguimiento profesional, continuan
concibiendo el sexo deseado.
Cualquier mujer queda
sumamente satisfecha de aplicar el metodo baretta, porque sus
fundamentos son totalmente comprobables (y ella termina siendo
testigo presencial de los sucesos de su cuerpo), NO HAN SIDO
REFUTADOS POR NINGUN CIENTIFICO, y los resultados
exitosos son muy altos: mas altos inclusive que tecnicas
artificiales mucho mas costosas.
A la satisfacción de haber realizado TODO lo
posible para lograr el sexo deseado, de manera natural, ética y
saludable, cada mujer adquiere ademas el "valor agregado" que
agradecen todas nuestras pacientes (tambien las que no tuvieron exito en la eleccion del sexo): EL FASCINANTE AUTO CONOCIMIENTO
DEL PROPIO CUERPO Y SUS SIGNOS Y SEÑALES, QUE CUALQUIERA APRENDE
A INTERPRETAR DESPUES DE LOS TRES MESES DEL TRATAMIENTO.
El único sabor amargo en la vida es
haberse privado de intentar algo
intrínsecamente bueno, sólo por temor al fracaso.
Nada es comparable a aprender a
interpretar los signos y señales de nuestro propio cuerpo.
Hay una duda en particular que deseamos
abordar para aclarar conceptos, porque hemos advertido que la
información del libro parece no ser suficiente y muchos
lectores nos escriben confundidos al respecto. En una segunda
edición del libro ya se amplió el concepto sobre la
medición del pH, aclarando lo siguiente: "La medición
de pH no es un indicador directo del rango alimentario, sino
que es un indicador de la marcha de la dieta, y adquiere real
importancia SOLAMENTE a partir del segundo - tercer mes, y en
adelante. Es inadecuado hablar de 'pH que favorece' a niña o a
varón, y menos si se trata de una medición inicial o aislada"
En el libro no se habla en ningún momento de
"valores de pH" sino de "aumento" o "disminución" que la
dieta produce. A modo de ejemplo, distintas mujeres madres
históricas de niñas, que se encuentran en el rango 1, al
comenzar una dieta para acceder al rango 3, pueden tener una
amplia gama de cambios intermedios de pH antes de lograr el
"aumento" deseado:
Como puede verse los dos primeros valores
de pH son variables. En Mujer 1 y en Mujer 3 el valor inicial
es alto a pesar de ser madres históricas de niñas, y al final
del primer mes el pH baja en lugar de subir. Pero, con el
transcurso de la dieta, en el tercer o cuarto mes, el pH
sufre un aumento progresivo y sostenido en valores altos.
Esto es lo que buscamos, sin que sea importante su valor
inicial, y tampoco, en muchos casos, el de finales del primer
mes. Y lo inverso sucede cuando se desea acceder al rango
1 desde el rango 3".
Por todo esto deseamos advertir que
es totalmente erróneo pensar que el pH es un indicador
del rango en que se encuentra una mujer antes de iniciar
el método. Expresiones tales como "Me
medí el pH y tengo 5.0, ¿eso quiere decir que
naturalmente favorezco a niñas?" están
totalmente equivocadas.
La medición del pH es un DATO INDIRECTO,
que no debe sustiturir el examen directo sobre el moco
cervical y su modificación acorde al sexo que se desea
concebir. Estos cambios en el moco son consecuencia DIRECTA
del contenido en minerales de la dieta y deben ser interpretados
por la mujer, por lo cual muchas veces se hace necesario
la instrucción profesional. En cambio, el pH es un parámetro
que "orienta" indirectamente
sobre el efecto de la dieta en el organismo, A LARGO PLAZO.
El pH además, puede reflejar situaciones particulares del
organismo, personales de cada mujer, ajenas al efecto que
la dieta produce, y verse así modificado respecto a las expectativas.
Estas situaciones son variadas: metabolismo, patologías renales
(infecciones urinarias, cálculos o arenillas renales, etc.).
Estas situaciones pueden alterar el pH y tornarlo desconcertante
si se interpreta sin ayuda profesional.
El moco también depende de otros factores además de la dieta,
como son los hormonales. Sin embargo, la observación e interpretación
de sus cambios, lo transforman en el único parámetro directo
para evaluar el progreso del método y de los objetivos de
cada mujer.
Otra advertencia para las mujeres que miden su pH, es el
correcto uso de las cartas de colores de los envases. Según
las marcas y fabricantes, las etiquetas de los envases pueden
estar orientadas de manera vertical o de manera horizontal
respecto a la posición normal del frasco. Esto implica que,
de acuerdo a ello, la tira utilizada debe posicionarse en
vertical (como se indica en imágenes en el libro) o de lo
contrario en horizontal, a la altura del fondo del frasco. Debe
leerse la columna con las referencias de cada área, y en
paralelo a esta COLUMNA debe ubicarse la tira a fin de ser
comparada con la carta de colores correspondiente a cada
area. Una sola de las areas de la tira mide el pH, por lo
que es incorrecto ubicar la tira en paralelo a los colores
y valores del pH, intentando comparar todos los colores de
la tira con todos los colores del pH (además, en la mayoría
de los casos, no coincidirá el número de áreas de la tira
con el número de valores posibles de pH).